lunes, 29 de octubre de 2012

Es una princesa. Sí, sin duda, es una de las princesas más bonitas que existen. Ella sonríe, y me da motivos para hacerlo a mí. Está lejos, pero dentro de un día y pocas horas, podré abrazarla de nuevo, podré sentir que está otra vez conmigo, podré tenerla otra vez. Sí, he de admitirlo, la echo de menos. Y eso, nada, ni nadie, va a remediarlo. Porque aunque esté conmigo, pienso que cuando se vaya, no volveré a verla hasta dentro de unos meses, que se hacen eternos. Con ella, puedo ser yo. Y conmigo, puede ser ella. Te quiero, de aquí, a ese ocho que todo el mundo tumba. 

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