miércoles, 11 de abril de 2012

a tu risa.

Y aquí estoy, otro día más, ya sin tener que dibujarme en el rostro una sonrisa; de vez en cuando se me escapa alguna. O sin escaparse; me apetece sonreír. Y sí, lo he hecho bastante todo este tiempo, con mucha razón, y ahora, ¿por qué no?. No todo ha sido tan malo, no todo ha cambiado. Puedo seguir disfrutando de mis días, puedo seguir apreciando un día soleado, puedo seguir agradeciendo todo lo vivido, que no es poco.
Y piensas, ¿a qué viene esto de la felicidad?. Supongo que las sonrisas son como el dinero, cuantas más tengas, más quieres tener. Y eso, aunque creas que no, es lo que te deja vivir tranquila, con tus más y con tus menos, pero con algo bonito en la cara que enseñar al mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario