Y te
preguntarás que por qué te quiero. Tiene una respuesta bastante sencilla, que
todo el mundo debería de comprender al enamorarse. Yo lo he hecho, me he
enamorado, hasta la obsesión. Obsesión a ti, a no perderte. ¿Causas?, tu
sonrisa, tus te quieros, tus abrazos, tus tonterías, tu todo, ahora, todo eso,
es tan necesario para mí como el oxígeno. Tus defectos, los convierto en
virtudes, porque tu, eres perfecto, eres Dios. Eres esa pequeña droga, que nunca
mata, que solo te hace daño cuando la notas lejos de tí. Ese miedo que te entra
cuando descubres que por tus complejos, puedes perder a la persona que más
quieres;ese miedo, es el que te mata. El que te descompone por dentro, dejándote
apenas sin pensamientos, porque todo se centra en el, y en que no quieres
perderlo, perder ese tesoro que en tan poco tiempo ha cogido tantísimo valor.
Ese valor que por mucho que se desgaste, va a estar ahí, como una pegatina que
no se puede despegar. Porque tú, y nadie más que tú, eres el que me hace volar
cuando siento tu calor, cuando siento cerca tus te quieros, cuando siento cerca
tus ''¡quiéreme!''.
Lo hago,
nunca, en la vida, voy a dejar de hacerlo, nunca. Por mucho que me pidan, tu
siempre vas a estar ahí, como algo inolvidable, como la experiencia más preciosa
de mi vida. Lo se, porque cuando estás lejos, cuento las horas que me quedan
para volver a verte, para volver a estar contigo. Porque miro la luna, pensando
en que en algún momento de la noche, tú también la mirarás, y te acordarás de
mí. Y aunque no lo hagas, me alivia, me alivia pensar que me has prometido
hacerme feliz, y por eso, porque confío en ti, me siento mejor. Porque sé que lo
harás, que tu vas a ser el único que a día de hoy me saque la mejor sonrisa que
el mundo va a poder. Porque gracias a ti, de verdad, he llegado hasta aquí. Por
ti, por la persona que nunca pensaba que me iba a hacer decir esto, decírtelo.
Por la que no pasaba ni un pensamiento de que esto iba a acabar así, y empezar
por una casualidad, una noche.
Necesito
que ahora sea como esa noche, que no me imagine lo que puede pasar mañana, no
pensar que todo puede ser mejor que hoy.
Y por si no
te ha quedado claro; sí, te quiero más que a nadie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario