miércoles, 10 de abril de 2013

La clave está en pensar que eres capaz.

¿Me haces un pequeño favor? Imagínate a ti mismo, hace a penas unos meses. Analiza lo que tienes, y lo que tuviste, y... ¿duele? A mí sí, mucho diría yo. Demasiado como para hacerme daño cada día. Pero, ¿sabes qué?, puedo llevarlo y, a pesar de todo lo que conlleva recordar lo que un día te acompañó, se puede dejar de lado. Quizá personas, quizá momentos... no importa. Si hay algo, o alguien, que se fue de tu vida, es porque ya no necesitas su presencia. Es porque algo bonito, dura muy poco. Es porque el final de un camino, a parte de darte una gran lección, te da motivos para empezar un camino mejor. Un camino con experiencias más increíbles que las que ya viviste. En ese momento, cuando una presencia sustituya a otra, te darás cuenta de que quien te prometió un siempre y no está a tu lado, solo ha sido un pequeño pasajero que compartió contigo momentos con fecha de caducidad. Todo pasa por algo a lo largo de tu vida, y dicen, que el destino está escrito. Quizá esté escrito todos tus amores fallidos, para que más adelante salgan bien. Quizá estén escritos todos esos amigos que ya no están contigo, porque se fueron para dejar sitio a otros. Es como el ciclo de la vida. Unos nacen, otros mueren. Supongamos que está escrito, con rotulador... con algo que no se puede borrar, algo que es inevitable afrontar. ¿Ves?, tu vida está ahí, y depende de ti. De lo que hagas, de lo que digas, que lo que sientas en cada momento. La clave, es pensar que eres capaz. Capaz de hacer todo lo que te propongas, y ya no tendrás que imaginarte hace unos meses, sino dentro de unos cuantos años, con una vida nueva, con momentos nuevos, y con esa gente que decida pasar su vida contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario