miércoles, 27 de marzo de 2013

-¡Eh! ¿Dónde crees que vas?

-Donde no puedas verme.

-¿Tantas ganas tienes de perderme de vista?

-En realidad quiero que me pierdan de vista todos, pero solo si es contigo. Si me prometes que nada va a separarnos más que el oxígeno que hay entre nosotros. Si me prometes que voy a ser a la que un día digas ''sí, quiero'' y que nunca te arrepientas de haber conocido. Con la que cumplas el ''hasta que la muerte os separe''. A la que lleves a ver las estrellas a lo alto de una colina con música de fondo. A la que des un beso en París, y a la que lleves a pedir deseos a la Fontana de Trevi. Que cierres un candado con nuestra fecha en cualquiera de los puentes de todo el mundo y tires la llave a un río. A la que mires, y de la que te enamores más cada día. A la que dentro de unos años verás arrugas e imperfecciones en la cara, pero seguirás queriendo. Prométeme que vas a estar a mi lado a pesar de esos envidiosos que solo desean que nos separemos. Prométemelo.

-Eliminaría la tabla periódica entera para que nada nos separe. Porque vas a ser con la que comparta un anillo, y de la que solo me separará la muerte. Con la que miraré las estrellas cada noche aunque sea tumbados en un puto parque. Con la que iré a París y a la Fontana de Trevi. Con la que compraré miles de candados. De la que seguiré enamorado aunque las arrugas le coman la cara, y con la que me reiré de todos esos envidiosos.



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