miércoles, 11 de abril de 2012

te quiero, siempre lo he hecho.

Hola campeón. Me pregunto dónde estarás, donde habrás llegado. Supongo que muy alto, siempre has sido un luchador, menos cuando más tenías que serlo. Creo que habrás visto mi recorrido por lo que es la vida durante estos séis años y medio. No se si te habrán gustado todos mis actos, mis palabras, en realidad, estoy segura que no todo te ha gustado. He intentado recordar tu cara cada noche, con cada una de las imágenes que pasan por mi mente como un cohete, de tí, de nosotros. De cuando me contabas esos cuentos, cuando me quedaba a tu lado viendo la televisión, de cuando intentaba asustarte cuando llegaba a casa. En realidad has sido casi que la persona más importante que ha pasado por mi vida, y eso que han pasado personas que han dejado huella. No hay comparación, tu más que un abuelo, has sido un segundo padre. Te recuerdo cada vez que paso por el salón, y más de una vez, me he quedado como una idiota mirando tu foto, llorando frente a ella, diciendo que me cuides, a mí, a la abuela, y a toda la familia.
Hemos necesitado todos mucho de tí, siempre, y cuando te fuiste más que nunca. Dicen que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, yo supe valorarte, no todo lo que tenía que haber valorado a mi abuelo, porque era pequeña, y no era consciente de que no eras para siempre, que pasaría mi adolescencia sin tí, sin tu cariño. Sin un cariño de abuelo, que es esencial en todos los sentidos. He tenido la suerte que muchos no han tenido, conocer a su abuelo, pasar momentos, que no recuerdas bien, pero sabes que han pasado.
Todas las navidades tomamos las uvas frente a tu foto, encima de la mesa, y por tu cumpleaños, por el día de tu muerte, mamá siempre enciende una vela, y se queda mirando, pero sin mirar. Ha llorado, mucho, aunque no lo diga, y alomejor por eso no vamos apenas al cementerio, a tu nicho.
Abuelo, necesito que hoy estés conmigo, porque se, que tu eres mi ángel, el ángel de la guarda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario