viernes, 20 de abril de 2012

Mi vida entera, mi abuelo.

Dime, tú que estás ahí para verme. ¿Por qué ahora, así, tan de golpe?. Explícame, porque no logro entenderlo. Creí, es más, estaba completamente segura de que iba a ser todo un logro. Quizá no me ayudaste, quizá no quisiste hacerlo. Porque no te gustó o simplemente no te era de agrado. Quiero pensar que lo estoy haciendo bien, para que estés orgulloso de mí. Quiero entender que eres tú quien me empuja cuando más lo necesito, y me sostiene cuando peor estoy. Quiero seguir creyendo que estás cogido de mi mano, ante todos los sacrificios y los lamentos posteriores a decisiones. Quiero saber que estás conmigo, a mi lado, para todo. Quiero necesitarte, y que tú lo notes. Que notes que me haces falta, y que sin tu ayuda, sin tu protección, yo no puedo seguir adelante, con esa seguridad firme que tu me regalabas con cada sonrisa derrochada; captada por mí, considerada como buena señal. Te necesito realmente, abuelo.
te quiero campeón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario